Jalouin

Viendo el noticiario del canal de todos (los de la clase ABC1, por supuesto, y la media arribista) hablaron del Halloween y su popularidad en Chile. Entrevistaron a la gente en la calle y un despistado decía que éramos ya parecidos a los gringos, el sueño del pibe pensé para mis adentros.

Cementerio General, Santiago de Chile
Cementerio General. Foto: Robin Fernandes

Recuerdo que cuando era un niño, entre los siete y diez años, todos los primero de Noviembre íbamos al Cementerio General, por la entrada de Recoleta, el abuelo se encontraba enterrado en dicho lugar.

Con el tiempo poco a poco se fueron espaciando esas visitas hasta que el olvido nos fue envolviendo. Sin embargo, cada vez que por alguna razón tenía que ir al cementerio, siempre pasaba a hecharle una mirada. Quizás para mí tuvo otro significado, pues en ese lugar podía ver mi nombre en un nicho, lo digo porque me llamo igual que él y solo nos diferenciábamos en el segundo nombre y segundo apellido.

Aunque el día de muertos es el dos de Noviembre, en el paisito se celebra el primero, día de fiesta para los vendedores de flores y para aquellos que obtienen su salario de las propinas de los deudos proveyéndolos de agua y en algunos casos cuidando y preservando el nicho previo un acuerdo con ellos.

El año 1995, año de mi primer regreso a Chile desde 1973, fui al cementerio a ver al abuelo y también a mi padre y abuela, cuando encontré el nicho de la abuelita recuerdo que la señora que proveía de agua al sector me dijo, “qué bueno que vino señor, la señora ha estado mucho tiempo abandonada,” para aquellos que trabajan sin sueldo fijo la muerte tiene otro significado, en cada visita a Chile me he hecho un tiempo para darme una vuelta para visitar a los míos en el General.

Dia de Muertos, Mexico.
Dia de Muertos, México. Foto: Tom Robinson. Visita la serie.

El tiempo pasa rápido y las costumbres cambian por diversos motivos, sobre todo en el país porque Chile tiene la particularidad de ser algo así como un país esponja, bueno para absorber todo lo extranjero y de ejemplos estamos llenos.

Para empezar, ahora que celebramos el Bicentenario, el acto del 18 de Septiembre fue una adhesión a España y al rey que se encontraba expulsado del trono. A partir de la Independencia después de la Batalla de Maipú el 5 de Abril de 1818, los dueños de Chile se sacudieron de España y empezaron a afrancesarse. Todo lo que venía de allá era lo bueno, mandaban a sus hijos a estudiar a Paris y así continuó hasta que el imperialismo Inglés nos puso las garras encima al extremo de forzar una guerra en contra de Perú y Bolivia, como dicen por allá, sacaron las castañas calientes con la mano del gato, y por ende nos convertimos en “los Ingleses de Sud América” y esto continuo hasta las dos guerras mundiales en que los gringos proclamaron “América para los americanos” y nos convertimos en el patio trasero gringo.

De allí la penetración cultural, a través de agencias de ayuda y de las iglesias evangélicas, así como el yanaconismo de nuestros políticos, comenzó su cadena ascendente, hasta que hace algunos pocos años atrás el gurú de la concertación, el tal Tirone, declaró con todo desparpajo que “los chilenos somos más americanos que los americanos” en el sentido que somos más gringos que los gringos, para estar a tono con este pen…itente, déjenme exclamar: “¡Give me a break por favor siñor!”

Ayer viendo el noticiario del canal de todos (los de la clase ABC1 por supuesto y la media arribista) hablaron del Halloween y su popularidad en Chile.

Decían que el jalouin hacia subir las ventas en alrededor de un 20% y que los comerciantes estaban felices con la nueva fiesta, entrevistaron a la gente en la calle y un despistado decía que éramos ya parecidos a los gringos, el sueño del pibe pensé para mis adentros, recuerdo hace algunos años cuando hice un comentario respecto al jalouin y la penetración cultural, un familiar muy cercano me respondió que era tan bonito el que nos niños se disfrazaran y salieran a pedir dulces, en otras palabras a mendigar, supongo que también dirán “trick or treat” para estar a tono.

La tontera del jalouin chileno, como era de suponerse, se extendió a la farándula rasca criolla, a los que les gusta el carrete y a las fiestas de disfraces que supongo será el último grito de la locura jalouinesca o esnobismo. Mi compañera y yo llevamos viviendo en Canadá más de 25 años y nunca lo celebramos, ese día apagamos la luz de afuera de la casa y nos evadimos de una fiesta que está lejos de nuestra idiosincrasia. Bueno, eso es el Chile post-Pinochetista, al que no podemos ni acostumbrarnos ni absorber.

En 1973, cuando nos “trasladamos” a México, me llamo la atención que el día de los muertos se celebraba el 2 de Noviembre, lo cual me pareció lógico una vez que conocí el significado de las fechas, pero bueno, un día antes o un día después no hacen gran diferencia.

Sin embargo, la gran diferencia estaba bien a la vista, porque cualquier celebración en el país azteca tiene raíces profundas en las tradiciones pre-hispánicas. Por ejemplo la Basílica de Guadalupe, reina de los mexicanos, tiene su origen en el lugar donde los aztecas veneraban a la diosa Tonantzin o Nuestra Reverenda Madre la cual fue cambiada con la ayuda del nativo Juan Diego en la Virgen María personificada como la mexicanísima Virgen de Guadalupe.

Dia de los Muertos - Patzcuaro, Mexico
Patzcuaro, México. Foto: Nicholas Beatty.

Con la llegada de los españoles y la esclavización de la población nativa, entre las labores esclavistas fue la construcción de iglesias, hoy día conocidas como el barroco mexicano, sin embargo en su construcción los nativos ponían debajo del altar sus dioses a los que seguían adorando. Si alguien va en cualquier día del año a la basílica verán bailando con sus trajes tradicionales a los descendientes de aquellos que construyeron el México moderno.

Lo mismo pasa con la fiesta de los muertos y aquí es donde está la gran diferencia de esta celebración con el resto del mundo, incluido nuestro paisito. La diferencia radica en que los cementerios no es el lugar de reposo de los que partieron, es el lugar donde viven los muertos. Por ese motivo, en las casas para el dos de Noviembre se preparan ofrendas con el retrato del que partió junto con pocillos de sus comidas predilectas, sus flores de muertos, incluso su vasito con mezcal o tequila, además de sus velas, en estos días se pueden comprar las calaveritas o calacas, que son calaveras de la cabeza con el nombre en la frente y hechas de azúcar.

En Noviembre florece también el cempasúchil o flor de muertos, de color muy parecido a la calabaza con la que se adornan las iglesias y los cementerios, también se fabrica en las panaderías un pan especial llamado pan de muertos el cual se adorna con masa simulando huesos y en la punta un pequeño pedazo de masa simulando una lagrima, el pan forma parte de las ofrendas que se les hace.

Pero la celebración mayor esta en los cementerios donde se colocan las ofrendas en las tumbas. En la localidad de Mixquic dentro del Distrito Federal, la gente pasa la noche en el cementerio como si estuvieran en un velorio, ellos van a visitar a sus queridos al lugar en que ahora están viviendo, lo mismo pasa en Michoacán en el poblado de Tzintzuntzan, ciudad precolombina, ex capital del estado Tarasco, actualmente un sitio arqueológico, donde los habitantes también pasan la noche previa a la de muertos en el cementerio.

Vivir en México y tener acceso a esta maravilla cultural viniendo de otras costumbres es una experiencia extraordinaria. Vivir en México y pasarla de noche no aporta nada al entendimiento entre nosotros los latinoamericanos. Y no hay que perder de vista que los mexicanos tienen una extensión de la frontera tiene una longitud de 3,326 kilometros. Y les puedo asegurar que ellos no se sienten más gringos que los gringos sino más mexicanos que nunca, claro, con la excepción de los vende patrias que abundan en nuestro continente como los que en Chile acaban de aprobar un “royalty” a los gringos que se roban nuestro cobre.

No quiero terminar en estas fechas sin hacer un recuerdo a algunos amigos allá en México que hoy viven donde habitan los muertos.

En primer lugar a Alejandro Encina ex director del Centro de Investigación de Maquinas y Herramientas del IPN con quien tuve el honor de trabajar y quien partió hace ya algún tiempo. En segundo lugar a Beno Lieberman, quien junto con los doctores del Centro de Investigación del IPN, Perelló y Ramírez de Arellano, me mostraron el camino por allá por 1972 para entender y querer la música mexicana con sus sones, música de tierra caliente y sus Chilenas de la costa chica de Guerrero, y el conjunto del su amplio folklor. Beno se fue en el trágico terremoto que asolo la ciudad allá en Octubre de 1985. A Kurt Dreckman, ex gerente de la CORFO y del Banco del Estado en los días de la UP, excelente amigo en aquellos días del Distrito Federal, Marta Inostroza de Correa con quien pasamos momentos que aún persisten en nuestros corazones y finalmente a nuestra querida Paulina Moulain,quien a pesar del tiempo transcurrido desde que partió, aun esta viva y presente en nuestros recuerdos y corazones, a nuestro amigo Rene Largo Farías asesinado en Santiago, con quien departimos buenos tiempos allá en el D.F y en fin tantos otros que se quedaron a descansar en tierras aztecas

:::el inconforme:::
Octubre 24, 2010.

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